En Bélgica, el coronavirus sigue presente y por lo tanto las medidas sanitarias siguen vigentes, limitando los contactos sociales y con toque de queda nocturno.

Pero el pasado sábado por la noche, la policía local fue avisada de una fiesta en un bloque de departamentos, donde ruidos molestos como música a todo volumen, no dejaban dormir a los vecinos de dicho sector.

Al llegar al lugar, se detectó que habían mas de una decena de personas en el interior del departamento, sin mascarillas y bebiendo alcohol.

El organizador de la fiesta y dueño del departamento era el futbolista profesional Fabrice Ondoa, de nacionalidad camerunesa y que tuvo que dar explicaciones por lo ocurrido a las autoridades.

Esta situación fue informada a su actual club, el KV Ostende, el cuál tomo las sanciones disciplinarias y decidió despedirlo.

Su presidente, Gauthier Ganaye, señalo al respecto “Como club de fútbol, no podemos tolerar un comportamiento egoísta e irresponsable. Aún no hemos tenido infecciones de Covid-19 y hacemos todo lo posible porque así siga siendo. Por eso recordamos sin cesar a nuestros jugadores sus responsabilidades. Estamos obligados a iniciar un procedimiento de despido”.

El portero africano había llegado al club en el año 2018 y actualmente era el suplente del equipo, no disputando hasta el momento ningún encuentro en la liga de Bélgica.

By GP

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