La participación de Chile en los Juegos Olímpicos no ha sido muy frecuente y la mejor actuación, hasta ese momento, era en Atlanta 1984, donde se superó la primera fase y cayo ante Italia (0x1) por cuartos de final.

Pero en los juegos de Sidney 2000, nuestro futbol nacional iba a lograr el mejor resultado en su historia, para muchos con un poco de suerte, y para otros por la calidad de jugadores.

El Preolímpico se realizo en Londrina-Brasil y Chile integro el grupo A. En su debut, consiguió un auspicioso empate ante Brasil (1×1). Ya en los siguientes compromisos, derrotaría a Ecuador (2×1) y Venezuela (3×0). En la cuarta fecha, Chile se mediría con el cuadro de Colombia y perdería por goleada 1 a 5.

En la quinta fecha, Chile quedaba libre y con 7 puntos al igual que los cafeteros. Ahora, Colombia de media con Brasil y con una diferencia de +6, mientras que los nacionales tenían 0. Una goleada de 7 a 0 a favor de los brasileños permitiría a Chile avanzar. Algo imposible…de hecho, los dirigentes nacionales ya habían cancelado el hotel y arreglado los pasajes aéreos para el regreso al país.

Lo que vendría después iba a hacer algo poco común: Brasil “destroza” a Colombia por 9 a 0 y facilita la clasificación de los chilenos. ¡Todo de nuevo ¡

Ya en el cuadrangular final, Chile debía medirse con Brasil, Argentina y un Uruguay que venia del otro grupo imparable y con solo victorias en el bolsillo.

En la primera fecha, Chile “apabullo” en contra de cualquier pronostico a Uruguay por 4 a 1, dejando en claro que iba a pelear por una de las dos plazas a los olímpicos.

Luego, en la segunda fecha, jugaba nuevamente con Brasil y caería por 1 a 3, no pudiendo repetir la buena actuación ante ellos en la fase grupal.

Y se llegaba a la ultima fecha, ante Argentina, que con solo el empate clasificaba por mejor diferencia de gol. Al equipo nacional, solo le servía ganar por cualquier marcador. Pero el milagro se iba a repetir, cuando Reinaldo Navia (86´) en el epilogo del partido, colocaba el 1 a 0 y los pasajes hacia Sidney…¡Increíble¡…pero cierto.

Como dato aparte, el goleador de este preolímpico fue Ronaldinho con 9 goles, seguido de Héctor Tapia con 6.

Con mucha suerte, matemáticas, etc. con lo que Ud. quiera, Chile dice presente en el futbol de los Juegos Olímpicos Sidney 2000.

Ahora el técnico Nelson Acosta debía pensar en los tres jugadores sobre los 23 años que permitía el reglamento. Así, se determino a Nelson Tapia (Portero), Pedro Reyes (Defensor central) y Marcelo Salas (Delantero) para reforzar al equipo. Pero, desde Italia, se sabe la noticia que el “Matador” Salas se lesiona de la rodilla y no podrá jugar varios meses. Su reemplazante seria Iván Zamorano, el cual respondería de gran forma en estos juegos.

Ya en los Juegos Olímpicos, Chile integraría el grupo B, junto a la poderosa España, la difícil Corea del Sur y la incógnita Marruecos. En su debut, ante los africanos, Chile consolidaría una goleada de 4 a 1, con triplete de Iván Zamorano (36´,46´y 55´) y uno de Reinaldo Navia (72´).

En su segunda presentación, tenia al frente al favorito del grupo, España, que venía también de golear a los surcoreanos (3×0). Otra vez la maquina nacional iba a pasar por encima de los hispanos y se llevaría otra clara victoria por 3 a 1, con anotaciones de Rafael Olarra (24´) y Reinaldo Navia (41´y 90’).

Ya con la clasificación en el bolsillo, aunque las matemáticas podían jugarle en contra, enfrento a Corea del Sur, con algunas ausencias importantes, para darles descanso. Al final, una derrota por 0 a 1, lo que dejo a Chile (+4), España (+3) y Corea del Sur (-1), todos con 6 puntos, pero esta vez, la diferencia de gol favoreció a la “roja” y clasifico primero en el grupo.

En cuartos de final, Nigeria sería el rival de turno para Chile. Las “Águilas Verdes” venían de ser segundas en su grupo, detrás de Italia y se presagiaba un rival de mucho cuidado. Pero los nacionales realizaron uno de sus mejores partidos en estos los juegos, y de manera contundente, se despacharon a los africanos por 4 a 1. Los goles fueron obra de Pablo Contreras (17´), Iván Zamorano (18´), Reinaldo Navia (42´) y Rodrigo Tello (65´).

A continuación, Chile tendría otro rival africano en las semifinales: Camerún. El partido en si fue de “dientes apretados” y ante una intensa lluvia. La ilusión de llegar a la final, comenzaba a dar luces cuando con un autogol de Abanda (78´) adelantaba al cuadro nacional. El epilogo seria digno de una “tragedia”, pues Mboma (84´) decretaba el empate transitorio, y Lauren (89´) de penal, liquidaba en las instancias finales las aspiraciones de Chile.

Se debía ir por el bronce, el oro ya era cosa del pasado. El rival era los Estados Unidos, una de las revelaciones del torneo, al igual que Chile.

Al conjunto nacional, no se quería ir con las manos vacías de estas olimpiadas, y en un gran cierre, derroto a los norteamericanos por 2 a 0, con doblete de Iván Zamorano (69´y 84´), quedándose con la medalla de bronce.

Además de esta medalla, Iván Zamorano se transformaría en el goleador olímpico con 6 tantos, siendo un gran premio para él, en el epilogo de su carrera deportiva.

Así culmina un proceso, que llevo a Chile al podio olímpico, y donde no pudo repetir, con la mayoría de estos jugadores, esta actuación en las clasificatorias mundiales para Corea/Japón 2002, donde finalizo en el último lugar de Sudamérica.

By GP

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