En las ultimas tres décadas, el futbol ha comenzado ha evolucionar no solo en Sudamérica y Europa, sino también en otros continentes, por intermedio de programas instaurados por la F.I.F.A, la cual involucra el trabajo formativo en niños y jóvenes, estableciendo ligas más profesionales y también capacitaciones a los recursos humanos (técnicos, árbitros y dirigentes).

Y dicho desarrollo, ha despertado el interés de muchos clubes, especialmente de Europa, como también de los representantes de jugadores, buscando quizás algún “diamante” en bruto que pueda dar muchas divisas en países casi desconocidos para el mundo del futbol.

En el pasado, fue el mexicano Hugo Sánchez, que brillo en el Real Madrid, el salvadoreño Jorge “Mágico” González que sorprendió en el Cádiz o el liberiano George Weah en el Milán italiano.

Y el primer continente de exploración para estos representantes fue África, a principios de los años 90, donde actualmente han llegado muchos jugadores a las ligas de Inglaterra, Francia y Portugal. En estos últimos países, obedece al tema de expansión territorial (colonias), los cuales ha permitido a los africanos tener una doble nacionalidad y ser mucho más fácil el tema de ingreso al continente europeo.

Hoy brillan jugadores de la talla de Mohamed Salah (Liverpool/Egipto), Sadio Mane (Senegal/Liverpool), Pierre-Emerick Aubameyang (Arsenal/Gabón), Riyad Mahrez (Manchester City/Argelia), siendo algunos valores del continente africano que se desenvuelven con éxito a nivel mundial.

Pero hay un continente que ha comenzado a ser tomado en cuenta por los clubes y representantes de jugadores: Asia.

Y la F.I.F.A. a tomado parte de esto, llevando competencias a dicho continente, como son copas del mundo y mundiales de clubes. Además, los poderosos jeques como empresarios chinos, han llevado sus negocios a los grandes clubes de Europa, generando grandes alianzas de muchos millones de dólares, inclusive comprando algunos clubes y tomando la presidencia de estos.

Pero se encontraron con dos obstáculos impensados, que ha dificultado la exportación de jugadores de este continente: La religión y el idioma.

El primero, algo difícil de evadir, y en especial en los países árabes, donde el tema ya es muy adoctrinado. Por esto, el mercado a tenido que apuntar a países como Japón, China y Corea del Sur.

El segundo, el idioma, donde se ha tenido que someter a estos jugadores asiáticos a cursos para aprender el inglés (como idioma universal), y en ultimo caso, colocarle un traductor que este junto a el en los entrenamientos como partidos oficiales.

Y un buen ejemplo de esto ha sido el surcoreano Heung-min Son, que brilla en el Tottenham inglés, sobreponiéndose al idioma y cultura del país británico.

Así y todo, existen todavía aquellos que buscan a ese jugador estrella, en países tan exóticos como poco futbolizados.

Y las pruebas ya son reales, donde ya hay varios jugadores asiáticos probando suerte en el viejo continente.

En Chipre, el popular conjunto del Apoel tiene en sus filas al jordano Moussa Al-Tamari.

A sus 23 años, ha cumplido dos temporadas en el conjunto chipriota, marcando en total 13 tantos.

En los últimos encuentros de la liga, incluido la Europa League, Al-Tamari ha sido titular indiscutible.

Y en Portugal, un iraquí esta probando suerte en el futbol luso. Se trata de Mohanad Ali, que llego esta temporada al Portimonense.

Con 19 años, este jugador se desempeña en el mediocampo y ya tiene presencia en tres encuentros de la liga.

En Bahrein apuestan por su máxima estrella, el cual juega en Republica Checa. Su nombre es Abdulla Helal, tiene 26 años y juega en el Slavia Praga.

En su primera temporada, ya ha tenido presencia en quince encuentros, inclusive ha jugado Champions League.

Por su parte, Irán es un país árabe que se ha abierto al futbol europeo, teniendo a varios jugadores en distintas ligas. Es el caso de Alireza Jahanbakhsh (26 años) perteneciente al Brighton/Hove Albion de Inglaterra, Sardar Azmoun (25 años) que juega en el Zenit ruso y el nuevo proyecto del futbol iraní, Allahyar Sayyad (19 años) del Fenerbahce turco. 

También el futbol palestino comienza a incursionar en las ligas europeas. Es así, que Saleh Chihadeh (25 años) para esta temporada firmo en el FC Thun de Suiza, donde ha participado en 15 partidos y anotado dos tantos.

En Afganistán, un país golpeado hace un tiempo por la guerra, ha desarrollo un gran proyecto en el futbol, lo que le ha permitido contar con jugadores en Alemania, Inglaterra, Islandia, Suecia, Bélgica, Holanda y Polonia, en divisiones menores de estos países.

Uno de estos jugadores es Fareed Sadat (20 años), el cual integra al equipo de Haukar de la primera división del futbol islandés. El afgano ha jugado en 8 partidos y anotado cuatro tantos.

En relación a Japón, el idioma como religión no han sido impedimentos para que jugadores nipones lleguen al futbol europeo. Una de sus figuras es Takumi Minamino (25 años) que acaba de firmar por el Liverpool.

A el se suman Takehiro Tomiyasu (21 años) del Bologna italiano, Daichi Kamada (23 años) del Eintracht Frankfurt de Alemania, Ritsu Doan (22 años) del PSV holandés y Takefusa Kubo (19 años) del Mallorca de España.

Hay muchos otros jugadores de este país en las ligas europeas, pero estos son los valores jóvenes de un Japón que quiere ser protagonista en el mercado asiático.

Y de países exóticos pertenecientes a este continente asiático, Mongolia también posee un jugador en Europa. Su nombre es Ganbold Ganbayar (19 años), quien se encuentra jugando en la Puskas Akademia FC de Hungría. Su debut oficial todavía sigue en espera, pero solo será cosa de tiempo.

Aunque parezca imposible, el régimen norcoreano ha permitido que algunos jugadores puedan jugar en el extranjero, sin temor a que pidan luego asilo político. Es el caso de Choe Song-Hyok (22 años) del Arezzo italiano, Jong II-Gwan (27 años) del Lucerna suizo y Pak Kwang-Ryong (27 años) del SKN de Austria.

Otro país con presencia en las ligas europeas es el Líbano, donde destaca Bassel Jradi (26 años) que juega en el popular Hajduk Split de Croacia y donde es titular indiscutido.

Finalmente, una de las potencias asiáticas es Corea del Sur. Su máxima estrella es el reconocido Heung-min Son que juega en el Tottenham de Mourinho. Pero muchos más destacan en el viejo continente, como es Kangin Lee (19 años) del Valencia español, Hwang Hee-Chan (24 años) del Red Bull Salzburgo austriaco, Paik Seung-Ho (23 años) del Darmstadt 98 y Kwon Chang-Hoon (26 años) del SC Friburgo, ambos del futbol alemán.

Así, el mercado asiático llega con mucha fuerza a las mejores ligas de Europa, independiente del idioma y religión, ya que lo más importante es jugar al buen futbol, y de paso, ganar mucho de la divisa norteamericana por parte de los clubes y representantes de jugadores.

By GP

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