En el Estadio Olímpico de Sochi se enfrentaron el local Rusia y Chile, donde la escuadra nacional cumplió una aceptable presentación y obtuvo una victoria por dos a cero.
En la previa, los europeos registraban un sorprendente invicto en casa, aunque en este largo historial de amistosos, los seleccionados que enfrento nunca representaron una exigencia mayor para ellos: Granada, Zambia, Jordania, Bolivia, por nombrar a algunos.
Este resultado no es para engañarse ni tampoco “agrandarse”, ya que lo demostrado por el seleccionado ruso en este partido dicta mucho de ser un gran rival.
Un equipo con jugadores “rústicos”, que plantearon un partido trabado y con muchas infracciones, no ofrecieron un real peligro para la “Roja”.
Pero esta victoria de Chile tiene valor en varios aspectos: Siempre es positivo ganar en suelo europeo y permitir la rotación de jugadores que permitan afinar un once ideal.
También ganar de forastero después de una nefasta racha donde en las pasadas clasificatorias mundialistas no gano ningún partido, empatando solo uno y perdiendo ocho partidos.
Por último, ganar da confianza al grupo y al cuerpo técnico en el proceso que se esta desarrollando.
En relacion a los goles, la apertura de la cuenta corrió por parte del delantero de Sao Paulo Gonzalo Tapia (36`) y el segundo tanto de Ben Brereton (75`), luego de algunas indecisiones defensivas del local.
Ahora los dirigidos por Nicolás Córdova afrontarán su segundo encuentro ante Perú el próximo martes, cerrando esta mini gira en el viejo continente.
BY GP
Imagen: Selección chilena/Facebook

