El 19 de abril de 1952 se desarrollaba la Maratón de Boston-Estados Unidos y donde dicho certamen fue testigo de una de las historias más épicas de esta especialidad de largo aliento en el atletismo. Uno de sus participantes era el atleta guatemalteco Mateo Flores (o Doroteo Guamuch Flores), el cual tuvo una gran actuación y logro llegar en el primer lugar, siendo el primer latinoamericano en hacerlo hasta ese momento. De acuerdo a los testigos que presenciaron tal hazaña deportiva, a solo 200 metros de la meta, Flores no daba mas y se detuvo por el cansancio, que lo tenía a punto de desmayarse. Pero unos compatriotas suyos, que eran estudiantes de medicina en el país norteamericano, le daban aliento y gritaban ¡Viva Guatemala¡ Al oírlos, el atleta guatemalteco saco lo ultimo que le quedaba de fuerza y completo la prueba, cruzando la meta y transformándose en el vencedor de esa edición. Pero muchos se dieron cuenta en el momento, que Flores corrió la maratón con zapatos de vestir, pues no tenía los recursos para comprarse un par de zapatillas. Sus contrincantes quedaron asombrados por el hecho, ya que la mayoría eran profesionales, mejor alimentados como equipados. Fue el momento de gloria de Flores, convirtiéndose en héroe nacional y donde se reconoció su logro deportivo, otorgándole al Estadio Nacional de Guatemala con su nombre. Su vida estuvo siempre marcada por el sacrificio y resiliencia. Hijo de agricultores, no tuvo escolaridad por tener que ayudar a sus padres en las labores agrícolas y ya de adulto fue ayudante de albañil para poder llevar el sustento al hogar. El 11 de agosto del año 2011 dejo de existir por una larga enfermedad en el corazón y pulmones, transformándose en una verdadera leyenda de su país y de las maratones. By GP Navegación de entradas Fútbol peruano de luto: Fallece el gran Hugo Sotil. La operación de la discordia: La polémica entre el club Lazio de Italia y su cetrero.